Queda patente que se ha cubierto el objetivo marcado por estas jornadas, como es continuar poniendo de manifiesto que los “blogs” o cuadernos de bitácora a través de la Red se revelan como “nanomedios” o elementos de primer orden para el impulso de la democracia participativa y son un instrumento eficaz para la libre expresión de los ciudadanos.
Además, a través de los talleres prácticos, se ha pretendido acercar el manejo de las herramientas para la formación de nuevos bloggers-ciudadanos que, a su vez, podrán participar en la tarea de restar profundidad a la llamada brecha digital.
Los profesionales de la información han advertido el final de la forma tradicional de trabajar del periodista, que se verá abocado de inmediato a introducirse en el entorno digital, si quiere permanecer en el ejercicio de su carrera y no pasar a la marginalidad.
No obstante, el trabajo del periodista profesional -llamado a entenderse con el llamado periodista-ciudadano- se considera imprescindible como vigilante del poder y como pieza fundamental para ordenar de los contenidos aportados por de los ciudadanos.
Asimismo se contempla que el periodismo del monólogo, donde el profesional se convertía en juez y tomaba la decisión de hacer o no públicas las noticias o darles una mayor o menor relevancia, se ha pasado al periodismo del diálogo, en dos direcciones, donde es fundamental contar con la aportación y la opinión de los ciudadanos.
En definitiva, los periodistas deben adaptarse a los avances tecnológicos y a la vez mantenerse cerca de los ciudadanos, antes de que la sociedad pueda dar la espalda a los medios que no se adapten a estas premisas.
La televisión se democratiza. Está demostrado que cualquier persona con una cámara de video o un teléfono móvil puede ser proveedor de contenidos para cualquier televisión tradicional. Hechos mediáticamente tan importantes como los terribles atentados de Londres o recientemente la matanza en Virginia han sido cubiertos en los primeros momentos por ciudadanos que pasaban por allí y que han abierto informativos y portadas de periódicos, utilizando tecnología de andar por casa.
Además, plataformas como Youtube o Joost, hechas por los usuarios, permiten la televisión a la carta, lejos de la tiranía de las audiencias.
El futuro de la televisión no pasa por grandes corporaciones, sino que está en la videocámara –y en el “blog”- de nuestro vecino.
Los representantes políticos han coincidido en la necesidad de que el político escriba su propio post, no su jefe de prensa, y de abrirse a las opiniones de los demás, es decir tener más oído que boca. Partiendo de que el diálogo con el votante es necesario y, aunque se observa que son pocos los “blogs” que manejan aún los representantes públicos, la interactividad forzará a los partidos a nuevos comportamientos, tal vez incluso a desbloquear las candidaturas.
De la administración electrónica se reclaman propuestas novedosas, útiles y que se establezcan verdaderos canales de comunicación, formación, interoperabilidad y transparencia. Estas peticiones no sólo parten de la ciudadanía, sino que coinciden otros actores como el político-gestor, la empresa o los funcionarios.
Se entiende que las nuevas tecnologías de la Información y la Comunicación pueden asegurar con mayor precisión y potencia la agradable dependencia del acceso al conocimiento y del manejo de la información, mientras que los profesores universitarios han resaltado las serias y críticas limitaciones pedagógicas que agobian a muchas cátedras.
Se valora el interés del Gobierno por mostrar su apoyo a garantizar la igualdad de condiciones para el acceso de todos los ciudadanos a las nuevas tecnologías de la información, así como por reducir la brecha digital y desarrollar nuevos espacios de participación, tarea que debe seguir desempeñando en colaboración con el conjunto de las administraciones públicas, tanto europeas, como autonómicas, provinciales y locales, sin olvidar a las empresas y a la sociedad civil en general.
También se valora y se agradece el papel desempeñado para la organización de las jornadas por el Ayuntamiento de Segovia y Las Ideas, a quien damos las gracias.