
Tengo que expresar mi queja al ayuntamiento porque, a la entrada al recinto histórico de Segovia, hay un bolardo llamado “inteligente” pero yo diría que es “asesino” que se levanta inmediatamente después de que pasa un vehículo autorizado y no da tiempo a reaccionar al que circula despistado por detrás. Estas cosas hay que advertirlas y señalizarlas mejor porque, según creo, en la última semana cinco coches, nada menos que cinco coches, han dejado su delantera en este artilugio, como le pasó al mío.
Adela Suárez